domingo, 10 de enero de 2010

lunes, 4 de enero de 2010

04 de enero, 2010

Un nuevo año que comienza. Como cada año, está lleno de sueños, esperanzas, metas e ilusiones. Como cada año, tenemos de nuevo la oportunidad de recordar a aquellos que se han ido (comenzando por los más recientes, osea los del año que se fue), de disfrutar a los que están y de esperar a los que vendrán. Como cada año, aparenta ser semejante.

Pero no será así.

Este año las cosas cambian, ya que no seré más una estudiante. A partir del viernes me convertiré en una profesionista, la cual tendrá que ser sagaz y aplicarse si es que no quiere volverse una cifra más en las listas de desempleo.

Es tiempo de terminar de cerrar viejos ciclos, reafirmar los existentes y comenzar nuevos.

Como cada año, es tiempo de renovarse y mejorar. Quizá para hacerlo hay que dejar cosas y personas detrás, pero no importa, ya que ellos harán lo mismo. Hay que reinventarse a uno mismo y cambiar lo que no nos permite ser feliz. Y tal vez sea que esa reinvención nos lleve a cosas que nunca imaginamos ni esperábamos.

Adiós 2009, te vas y me dejas cosas excelentes.

Hola 2010, sé que me traes cosas aún mejores.