martes, 26 de febrero de 2013

Aquellos que escriben....

Hace tiempo leí una frase que decía que el simple hecho de escribir nos ayudaba a organizar nuestro pensamiento y a ver más claramente lo que nos rodea....

Para poder escribir hay que ir por un proceso creativo extenso. Este proceso creativo comienza desde que nos proponemos redactar algo. Comenzamos a buscar temas, a soliloquear acerca del tema seleccionado, lluvias de ideas y organización de las mismas. 

Una vez seleccionado el tema principal y cómo se va a desarrollar sigue un proceso más técnico. En dicho proceso organizamos cada uno de los párrafos del escrito, redactando su oración inicial, teniendo especial cuidado de seguir las normas establecidas para la misma. A esta oración principal sigue darle sustento real y de preferencia con ejemplos con los cuales el lector pueda relacionarse. Para concluir cada párrafo, la oración inicial la volvemos a redactar, pero esta vez sentando la idea para que nos una al siguiente párrafo. Y así nos vamos, de idea en idea, hasta que llegamos a la conclusión de nuestro escrito.

Finalmente, una vez organizadas las ideas en párrafos, continuamos a la redacción en si. Al desarrollo del tema. En la vida es igual. 

Hay veces en que se nos presenta una situación que quizá a simple vista es difícil y no encontramos la salida. Damos infinidad de tumbos en nuestra búsqueda de la solución, en lugar de detenernos a pensar, analizar el por qué de la misma, las variables, las posibles soluciones, las menos improbables; en fin, todo aquello concerniente al problema. 

Muchas veces lo que simplemente necesitamos es sentarnos y reflexionar. Algunas veces será sobre un problema en particular, en otras acerca de algo mucho más serio, como lo que nos espera, lo que queremos para nosotros y el cómo habremos de lograrlo.

En pocas palabras, hay ocasiones en que debemos retirarnos al rincón más recóndito que conozcamos, donde no seamos molestados, con la simple intensión de planear nuestro actuar para lograr mejores resultados.....