miércoles, 30 de diciembre de 2009

Propósitos 2010

- Titularme
- Continuar con el ejercicio (ya el 3er año consecutivo).
- Conseguir trabajo como arquitecta.
- Terminar el francés.
- Continuar con el italiano.
- Aprender a cocinar.
- Terminar de pagar el Wii.
- Comprar juegos para Wii.
- Mejorar mi salud.
- Salir de vacaciones fuera del país.
- Ir a visitar Querétaro.
- Ir al menos una vez a Monterrey.
- Trabajar para que la relación con Nicolás prospere a pesar de la distancia.
- Trabajar como arquitecta.
- Obtener mi ESLTS.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Otro año que se va

2009.
Un gran año en todos los aspectos. A través de este año he aprendido muchas cosas, conocido a tantas personas y ganado aún más.

El comienzo fue duro, pero conforme fue avanzando lo fui apreciando más y más, aunque a mediados fue fatal y deprimente; y para el final ha mostrado ser excepcional.

He logrado hacer muy buenos amigos, que aunque no viven aquí sé que puedo confiar en ellos. Logré romper en cierto grado esas barreras que me hacían herir a ciertas personas que quiero. Aprendí a apreciar lo que tengo en casa y a buscar mínimamente igualarlo en mi vida independiente.

Me arriesgué. En algunas veces perdí y en otras más gané. Las pérdidas en realidad no resultaron ser pérdidas, ya que siempre dejan una lección, la cual nos ayuda en las experiencias futuras.

Tuve dos pérdidas emocionales y físicas muy grandes, pero antes de irme sabía que así sería, que solamente era cuestión de tiempo para que me llamaran diciendo que se habían ido para siempre. Una en Febrero y la mayor, en Julio. Pero así es esto.

Apliqué un excelente consejo dado por un excelente amigo: "Arriésgate, no sabes si serán los mejores dos semanas, meses o lo que sea de la temporada". Y así fue. Me arriesgué y he disfrutado de unos 3 meses excelentes (no que el año completo no lo haya sido) y no me arrepiento. Y aunque se acaba parte del encanto en unos días, no importa, intentaremos aún estando lejos. Si así debe de ser, entonces así será. Si no, problemas surgirán.

Sé que el año que viene será mejor, con sus altibajos, alegrías y tristezas; salud y enfermedad; encuentros y desencuentros, en fin, todo lo que le da sabor a la vida.

Felicidades a todos.

martes, 22 de diciembre de 2009

22 de diciembre

No sé qué pasa. Conforme se acerca el fin de año me he estado poniendo nostálgica y medio deprimida. Quizá sea el hecho de que al comenzar el próximo año una nueva etapa comenzará, o puede ser que sea que varias personas que quiero mucho se van de la ciudad, no lo sé. Pero como dije al comienzo, nadie es para siempre en nuestra vida y cuando cumplen su misión con nosotros, salen de nuestra vida.

Pero bueno, esa no es la razón de mi escrito el día de hoy. Hoy me saldré de lo normal y simplemente haré un breve análisis de algo que recién descubrí.

Hace poco tiempo comencé a leer unos libros en donde salen zombies. Al comienzo es de una extraña enfermedad donde casi toda la población del mundo muere en menos de 30s. Sobreviven muy pocos y se juntan y comienzan a buscar refugio. Al tercer día un tercio de los cadáveres se levanta y comienza a deambular sin sentido. Conforme van pasando los días los cadáveres van recuperando los instintos más básicos y comienzan a volverse agresivos y violentos. Total, los libros tratan de cómo sobreviven los protagonistas, ya que los zombies los persiguen a morir.

Entonces es aquí cuando comencé a medio enloquecer por miedo de que me pasara eso y quedara sola con mis perros. Comencé a idear planes de sobrevivencia y a ver dónde podría refugiarme, ya que esos zombies persiguen y acorralan en manada, por lo que necesitaría algo con rejas y paredes y cosas así. Y caminando por la calle me di cuenta de que en México cualquier casa o establecimiento es bueno para establecer el refugio.

Me di cuenta de que hemos crecido con una cultura del miedo a todos. No podemos confiar ni en el vecino, no vaya a ser que nos termine tranceando. Tenemos que proteger cualquier entrada a nuestra morada ya que en cualquier momento podemos ser víctimas de un asalto o robo. Me di cuenta de que los que en verdad nos tenemos que cuidar es de nuestros semejantes, no de unos cuerpos letárgicos y torpes.

Triste, no es así.

lunes, 30 de noviembre de 2009

30 de noviembre

Pues bueno, he dejado atrás los números y me he decidido por las fechas, creo que así es más fácil.

Hoy no es un día en especial, simplemente es uno más, pero ¿qué lo hace especial para que me encuentre aquí escribiendo? Quizá sea el ocio, o la creatividad, o el hecho de recordar.

¿Recordar?

Si, recordar. Dicen que recordar es volver a vivir y en cierta forma se tiene razón. Al recordar revivimos emociones, olores, sensaciones... toda una escena. Aquello que queda grabado en nuestra memoria es algo que nos ha marcado la vida.

Muchas veces tenemos esas memorias en nuestra mente, pero se encuentran ocultas, olvidadas en algún rincón con telarañas, pero siempre hay algo que las regresa a la vida. Esos detonadores de memorias y recuerdos pueden ser tan sutiles como la leve briza que sople en un día, hasta el volver a estar en el lugar donde sucedió.

Los evocadores de recuerdos más comunes son las fotografías, los olores, lugares, canciones... Nos ayudan de una forma más clara a revivir esas emociones, situaciones y personas que en algún punto de nuestra vida fueron importantes y que quizá aún lo son. Puede ser que nos recuerden ese primer beso con el ser amado, o la despedida más dolorosa, pero siempre evocarán algo.



lunes, 23 de noviembre de 2009

22 de noviembre

Tanto por decir y no logro encontrar la forma de plasmar todo eso que está pasando por mi cabeza en este momento.


El simple hecho de haberlo visto ayer me hizo recordar todo lo que sucedió, TODO. Desde ese primer día en el café, hasta la fastuosa nieve en el parque, pasando por la conversación en los juegos. Su olor, su voz, sus besos, cabello... todo. Pero hubo una diferencia, lo vi y lo recordé sin querer regresar ahí, sentí alegría de volverlo a ver... feliz y bien acompañado.

A él, la persona que una vez me hizo huir de esta ciudad. A él, quien con un simple mensaje le dio todo un giro a mi vida y me hizo buscar madurar. Y al madurar olvidar, sanar, perdonar y prepararme para lo que venía. En el camino hubo más quienes ayudaron a sanar y a ser parte de lo que soy ahora.

Y ahora heme aquí, de regreso, con una nueva perspectiva de las cosas, sin miedo a decir lo que pienso y siento. Heme aquí capaz de decir "te quiero", sin pena de hacer esas cursilerías que hacen los enamorados y novios, y todo sin perder la cabeza ni los pies, conservando parte de esa frialdad que me caracteriza.

Y ahora le digo gracias, ya que de no haberme dicho eso no me habría forzado a irme y madurar, a irme y dejar atrás, a irme y regresar a algo igual de bueno. De no haber hecho eso no habría conocido a la persona con la que estoy ahora y con quien he podido poner en práctica todo eso que le molestaba, todo eso que era incapaz de hacer.

domingo, 15 de noviembre de 2009

3

Creo que numeraré mis posts, ya que no soy buena para los títulos. Siempre al momento de redactar algo y nombrarlo me encuentro en un gran problema; pero claro, como todo el mundo, de vez en cuando tengo mis destellos de brillantez. Pero bueno, dejemos de lado cosas tan banales como es la creación de títulos y pasemos al motivo de este post.

No sé qué será. Quizá deba de hacer como en el post pasado y empezar a lanzar palabras al azar, las cuales forman oraciones, que al unirse forman un párrafo. Ese párrafo, en conjunto con otros más, formará en cuerpo del escrito, y cada párrafo será especial, ya que cada uno tiene su identidad propia, su propio tema. Pensando de esa forma me doy cuenta de que he encontrado el tema de este post: la diversidad.

Como los párrafos de un escrito, o los copos de nieve, todo tiene una amplia gama de cosas, situaciones y demás que aplican a nuestra vida. Por ejemplo, si hablamos de moda encontramos que hay para todos, seamos ricos o seamos pobres; altos, chaparros, gordos o flacos; siempre habrá algo para nosotros, que nos satisfaga y que nos llene.

Lo mismo pasa con las personas. A lo largo de nuestra vida nos topamos con una variedad muy amplia de personas, las cuales con su singularidad hacen que nuestra vida tenga sabor, el cual puede ser amargo o dulce dependiendo de lo que buscamos en los demás. Las habemos de todas las personalidades imaginables. Las hay pervertidas o inocentes; malvadas o buenas; crueles o bondadosas; y también venimos en una amplia variedad de formas y colores, con gustos y mañas quizá muy diferentes a los nuestros, pero muy respetables.

Ante esta gran variedad nos damos cuentas de que surgen problemas de todo tipo, pero el más importante es la intolerancia. Si nos fijamos en todo lo que nos rodea nos daremos cuenta de que estamos rodeados de este problema. Por ejemplo, vamos en la calle y una persona va conduciendo demasiado despacio para nuestro gusto y ¿qué hacemos? comenzamos a sonar nuestro claxon. Si estudiamos o trabajamos en algún lado y alguien de ahí no nos simpatiza, muchos tendemos a dedicarnos a molestar e incomodar a esa persona. Si vemos a alguien en la calle que no viste o actúa de acuerdo a lo que nosotros consideramos como normal lo comenzamos a criticar. En fin, existe una amplia variedad de ejemplos que vemos y vivimos cada día.

Una vez que nos damos cuenta de que somos intolerantes tenemos dos opciones:
a) Decidimos cambiar esa actitud y comenzamos a aceptar a los demás tal y cómo son, o
b) nos cerramos y no los aceptamos.

Si elegimos A entonces estamos haciendo algo que no es solamente bueno para nosotros mismos, sino para los demás. Pero si elegimos B entonces estamos condenándonos a una vida acompañada de muchos problemas, problemas que van desde simples dificultades y malentendidos con los demás, hasta un total problema existencial que podría llevarnos a desenlaces fatales.

Al elegir B no solo nos condenamos a nosotros, sino también a todos los que nos rodean. ¿Y esto por qué? Muy sencillo, ellos se preocupan por nosotros, les importamos, y no les gustaría vernos sufrir toda una vida por nuestra terquedad.



jueves, 12 de noviembre de 2009

2

Segunda entrada de mi blog, y no tengo ni la menor idea de qué escribir.

Estaba pensando en escribir acerca de lo que me pasó hace un año, ya saben, eso de irme a Querétaro y demás cosas, pero no, me resulta imposible plasmarlo en palabras... Creo que más bien eso se entendería con videos y canciones y quizá fotos. Pero honestamente, me da flojera ponerme ahorita a subir todo eso.

I did my best to notice
When the call came down the line
Up to the platform of surrender
I was brought but I was kind

And so I met you...

And sometimes I get nervous
When I see an open door
Close your eyes, clear your heart
Cut the cord

And so I started going out with you...

Are we human or are we dancer?
My sign is vital, my hands are cold
And I'm on my knees looking for the answer
Are we human or are we dancer?

Pay my respects to grace and virtue
Send my condolences to good
Give my regards to soul and romance
They always did the best they could

And so I started to care about you...

And so long to devotion
You taught me everything I know
Wave goodbye, wish me well
You've gotta let me go

And so I will set you free...

Hace un año así fue, tomé la decisión de irme sin avisarle a mis padres.

¿Por qué lo hice así? Porque necesitaba escapar, huir de un pasado que no me permitía avanzar, continuar con mi vida.

Lo hice para crecer, madurar, dejar de ser tan dependiente y ser más abierta. Creí que todo me iba a caer del cielo estando allá (como dice Marisol de que llega la madurez), pero no me di cuenta de que todo eso se logra en el camino, en el proceso de obtención. Y así fue, Querétaro fue solo la culminación y aplicación de lo aprendido en el proceso de obtención.

Actualmente se puede decir de que soy una persona más madura y segura de si mismo. He dejado atrás ese pasado, y eso me ha llevado a una experiencia muy bonita.

Tristemente, será mi turno de cantar esa canción una vez más, pero no para que me dejen ir, sino para dejar partir.

Se dice de que todos tenemos una misión en la vida de los demás, y que cuando esa misión se completa salimos de la vida de esas personas. Creo que es verdad, nada es para siempre y una vez que hayan partido lo único que nos quedará serán los buenos momentos y recuerdos.





domingo, 1 de noviembre de 2009

Comienzo...

Y he vuelto a caer en las garras de las corrientes internerescas, como es el caso de un blog. No creí que tendría uno, pero por azares del destino heme aquí. Ya qué, a darle.

Primero sería bueno presentarme, pero no, eso está muy trillado. Lo segundo sería decir cómo llegué a hacer esto, y eso es fácil, me equivoqué en algo en Facebook que me mandó aquí, aparte de que dejé de escribir en mi diario virtual (ñoña!!). Y lo tercero...mmm... no sé, nunca he sido buena para eso de las presentaciones y explicaciones de motivos (esto me recuerda a mi entrevista antes de entrar a la universidad: ¿Por qué elegiste esta escuela? Ehm... no sé, porque está cerca de mi casa...).

Y como todo en esta vida tiene un comienzo, pues esto también. Sean bienvenidos, dejen sus comentarios y demás... todos son leídos.