Amado Gerardo,
Eres el amor de mi vida.
Y no lo digo en el sentido de "lo eres porque estás en este momento de mi vida", sino más bien en el sentido de "eres con quien quiero compartir el resto de mi vida".
Te conocí y de pronto todas las canciones cobraron sentido... Todas las películas de amor eran ciertas... Y todo lo que sentí fue real.
Nunca había experimentado algo así, de verme viejita con alguien, viajando, comiendo, experimentando, llorando, peleando, abrazando, besando, tomando de la mano, acariciando su mejilla, perdiéndome en sus ojos... Amando tal cual.
Contigo me siento libre, segura y con la confianza de ser yo.
Podría decirte una y mil cosas, pero las palabras seguirían quedándose cortas para expresar la felicidad que siento de que hayas llegado a mi vida.
Te amo