Querido Enrique:
Hoy, justo hoy son cuatro meses de que habríamos comenzado a salir y ser novios... Y justamente hoy se cumplen cuatro días sin saber de ti.
Debo confesar que el sábado pasé todo el día pegada al teléfono, esperando ese mensaje de "vamos a hablar".... Pero nunca llegó. Las personas que se enteraron de lo sucedido dijeron que llamarías, pero una parte de mi sabía que no sería así.
Por mi mente pasaron y han pasado muchas cosas que decir al respecto, aspectos psicológicos y emocionales propios de ti que pueden explicar (¿o justificar?) esta situación, la mayoria de ellas con el peso suficiente para hacerte enojar y sentir mal... Pero son cosas que no me corresponden.
Lo que si me corresponde es decirte que pensé que al menos hablarlo sin estar bajo la influencia del alcohol, de manera civilizada, era algo que merecemos y necesitamos.
Tu misma personalidad te va a alejar de hacerlo, y mi terquedad y quiza orgullo evitará que lo haga.
martes, 10 de abril de 2018
lunes, 9 de abril de 2018
Un amor pusilánime no le sirve a nadie
Querido Enrique:
Los días pasan y aunque ya no lloro tanto, sigue doliendo. Hoy, ayer y antier hablé con amigos. Les platiqué lo sucedido, y como tus palabras finales son las que más me han dolido... Tanto como la primera vez que las escuché.
Nunca ninguna de las personas que he elegido como novio me había dicho algo así al momento de confiarles mi sentir. Recuerdo esa noche, en que por fin reuní el valor de decirte que te quería, y que lo único que acertaras fuera un "me fusta cuando dices lo que piensas"... Mi corazón cayó en mil pedazos. Te despedí y al cerrar mi puerta me derrumbé.
Pero lo peor vino después, cuando dijiste el "pero yo a ti no". No cabe en mi ser la idea de que después de convivir algunos meses no sintieras nada, cuando todo tu actuar había indicado lo contrario... Y de aquí en adelante todo se volvió aún más malo.
No te bastó con decir que no me querías, sino que agregaste el "no me veo contigo a futuro"... No hay nada que pueda generar más inestabilidad en una pareja que esto, ya que deja la entrada abierta a terceros... Desde entonces caí en una dicotomía emocional, por un lado estaba la parte que me decía aléjate y busca un amor bien, bonito y maduro... Y por el otro, la Alaide confundida por las señales.
Un día eras muy amoroso y cariñoso, como antes, y al siguiente, distante. Curioso esto, al haber sido tú quien me dijo que no era justo para ti que un día "te quisiera y al otro no". Desde el momento que me di cuenta que te quería, desde ese momento he estado segura del sentimiento... El cual ahora me carcome el alma, mente y corazón.
Una vez te dije que en esta relación estaba dando el 100% por el 100% y me aseguraste que era recíproco... Pero extrañamente no lo sentí así. Llegué a sentirme mas bajo incluso que una "nalga".
Múltiples veces hablamos de lo que es importante para nosotros y lo que buscamos. Te enfrascaste demasiado en una idea que no era, y que te la expliqué en múltiples ocasiones. Eres alguien a quien llegué a considerar candidato a compañero de vida, a pesar de las diferencias ideológicas y de pasatiempos, eso le daba sabor a la relación, pues a pesar de ellos compartimos valores similares, valores que son irrenunciables por ambos lados.
Te quiero, que no quede duda de eso. Y me habría encantado compartir más experiencias contigo, y por qué no, quizá hasta una vida. La idea de viajar juntos me ilusionaba demasiado. Era algo que añoraba, pero nunca se hizo. Este fatídico fin debimos de haber estado en Querétaro, no en esa cantina peleando por el estúpido comentario de Arturo.
Lo que me hace pensar de la fragilidad de nuestra relación y de las cosas que en su momento no se dijeron....
Te repito, te quiero, pero me quiero más a mi, y aunque en este momento me siento como que fui insuficiente, se que merezco un amor completo. Nada de términos medios. Merezco a alguien que sea coherente y que sepa lo que quiere, sin que se asuste cuando se le presente. Merezco no vivir en la incertidumbre, ni en la oscuridad... En fin, merezco alguien que no tenga miedo de la elección que toma, ni de la persona que elige a su lado.
Me disculpo por haberte dicho que no me hicieras perder mi tiempo. Estuvo mal, muy mal. Son palabras que te hirieron y afectaron. Lo hice en un arrebato de frustración e impotencia. No quería entender que te pedía algo que no puedes dar.
Los días pasan y aunque ya no lloro tanto, sigue doliendo. Hoy, ayer y antier hablé con amigos. Les platiqué lo sucedido, y como tus palabras finales son las que más me han dolido... Tanto como la primera vez que las escuché.
Nunca ninguna de las personas que he elegido como novio me había dicho algo así al momento de confiarles mi sentir. Recuerdo esa noche, en que por fin reuní el valor de decirte que te quería, y que lo único que acertaras fuera un "me fusta cuando dices lo que piensas"... Mi corazón cayó en mil pedazos. Te despedí y al cerrar mi puerta me derrumbé.
Pero lo peor vino después, cuando dijiste el "pero yo a ti no". No cabe en mi ser la idea de que después de convivir algunos meses no sintieras nada, cuando todo tu actuar había indicado lo contrario... Y de aquí en adelante todo se volvió aún más malo.
No te bastó con decir que no me querías, sino que agregaste el "no me veo contigo a futuro"... No hay nada que pueda generar más inestabilidad en una pareja que esto, ya que deja la entrada abierta a terceros... Desde entonces caí en una dicotomía emocional, por un lado estaba la parte que me decía aléjate y busca un amor bien, bonito y maduro... Y por el otro, la Alaide confundida por las señales.
Un día eras muy amoroso y cariñoso, como antes, y al siguiente, distante. Curioso esto, al haber sido tú quien me dijo que no era justo para ti que un día "te quisiera y al otro no". Desde el momento que me di cuenta que te quería, desde ese momento he estado segura del sentimiento... El cual ahora me carcome el alma, mente y corazón.
Una vez te dije que en esta relación estaba dando el 100% por el 100% y me aseguraste que era recíproco... Pero extrañamente no lo sentí así. Llegué a sentirme mas bajo incluso que una "nalga".
Múltiples veces hablamos de lo que es importante para nosotros y lo que buscamos. Te enfrascaste demasiado en una idea que no era, y que te la expliqué en múltiples ocasiones. Eres alguien a quien llegué a considerar candidato a compañero de vida, a pesar de las diferencias ideológicas y de pasatiempos, eso le daba sabor a la relación, pues a pesar de ellos compartimos valores similares, valores que son irrenunciables por ambos lados.
Te quiero, que no quede duda de eso. Y me habría encantado compartir más experiencias contigo, y por qué no, quizá hasta una vida. La idea de viajar juntos me ilusionaba demasiado. Era algo que añoraba, pero nunca se hizo. Este fatídico fin debimos de haber estado en Querétaro, no en esa cantina peleando por el estúpido comentario de Arturo.
Lo que me hace pensar de la fragilidad de nuestra relación y de las cosas que en su momento no se dijeron....
Te repito, te quiero, pero me quiero más a mi, y aunque en este momento me siento como que fui insuficiente, se que merezco un amor completo. Nada de términos medios. Merezco a alguien que sea coherente y que sepa lo que quiere, sin que se asuste cuando se le presente. Merezco no vivir en la incertidumbre, ni en la oscuridad... En fin, merezco alguien que no tenga miedo de la elección que toma, ni de la persona que elige a su lado.
Me disculpo por haberte dicho que no me hicieras perder mi tiempo. Estuvo mal, muy mal. Son palabras que te hirieron y afectaron. Lo hice en un arrebato de frustración e impotencia. No quería entender que te pedía algo que no puedes dar.
Querido Enrique
Querido Enrique:
No sé cómo comenzar esto. De pronto todo estaba muy claro en mi mebte, todo lo que queria decirte, pero ahorita, al momento de plasmarlo, todo se ha esfumado.
Me duele en el alma que haya pasado lo que sucedió. No lo esperaba, mucho mebos lo veía venir. Y menos aún por como sucedio.
Verte perder el control por algo tan... Insignificante... Y que explotaras con algo que a los dos nos estaba comiendo por dentro...
Debo confesar que estos dos días que han pasado han sido muy difíciles. Viendo a todas horas mi teléfono en espera de un mensaje tuyo. Aguantando las ganas de llorar. Socializando por compromiso y no porque quiera. Pensando en que no debí ir esa noche contigo, o que no deviade haberle hecho caso a Arturo, en fin... Pensando en todo.
Las personas que lo saben me dijeron que me buscarías, que una discusión en la que uno de los dos esta bajo los influjos del alcohol se debe de replantear estando bien ambas partes. Y creeme que lo deseo con todo mi ser en este momento. Pero no creo que vaya a suceder.
No sé cómo comenzar esto. De pronto todo estaba muy claro en mi mebte, todo lo que queria decirte, pero ahorita, al momento de plasmarlo, todo se ha esfumado.
Me duele en el alma que haya pasado lo que sucedió. No lo esperaba, mucho mebos lo veía venir. Y menos aún por como sucedio.
Verte perder el control por algo tan... Insignificante... Y que explotaras con algo que a los dos nos estaba comiendo por dentro...
Debo confesar que estos dos días que han pasado han sido muy difíciles. Viendo a todas horas mi teléfono en espera de un mensaje tuyo. Aguantando las ganas de llorar. Socializando por compromiso y no porque quiera. Pensando en que no debí ir esa noche contigo, o que no deviade haberle hecho caso a Arturo, en fin... Pensando en todo.
Las personas que lo saben me dijeron que me buscarías, que una discusión en la que uno de los dos esta bajo los influjos del alcohol se debe de replantear estando bien ambas partes. Y creeme que lo deseo con todo mi ser en este momento. Pero no creo que vaya a suceder.
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