martes, 22 de diciembre de 2009

22 de diciembre

No sé qué pasa. Conforme se acerca el fin de año me he estado poniendo nostálgica y medio deprimida. Quizá sea el hecho de que al comenzar el próximo año una nueva etapa comenzará, o puede ser que sea que varias personas que quiero mucho se van de la ciudad, no lo sé. Pero como dije al comienzo, nadie es para siempre en nuestra vida y cuando cumplen su misión con nosotros, salen de nuestra vida.

Pero bueno, esa no es la razón de mi escrito el día de hoy. Hoy me saldré de lo normal y simplemente haré un breve análisis de algo que recién descubrí.

Hace poco tiempo comencé a leer unos libros en donde salen zombies. Al comienzo es de una extraña enfermedad donde casi toda la población del mundo muere en menos de 30s. Sobreviven muy pocos y se juntan y comienzan a buscar refugio. Al tercer día un tercio de los cadáveres se levanta y comienza a deambular sin sentido. Conforme van pasando los días los cadáveres van recuperando los instintos más básicos y comienzan a volverse agresivos y violentos. Total, los libros tratan de cómo sobreviven los protagonistas, ya que los zombies los persiguen a morir.

Entonces es aquí cuando comencé a medio enloquecer por miedo de que me pasara eso y quedara sola con mis perros. Comencé a idear planes de sobrevivencia y a ver dónde podría refugiarme, ya que esos zombies persiguen y acorralan en manada, por lo que necesitaría algo con rejas y paredes y cosas así. Y caminando por la calle me di cuenta de que en México cualquier casa o establecimiento es bueno para establecer el refugio.

Me di cuenta de que hemos crecido con una cultura del miedo a todos. No podemos confiar ni en el vecino, no vaya a ser que nos termine tranceando. Tenemos que proteger cualquier entrada a nuestra morada ya que en cualquier momento podemos ser víctimas de un asalto o robo. Me di cuenta de que los que en verdad nos tenemos que cuidar es de nuestros semejantes, no de unos cuerpos letárgicos y torpes.

Triste, no es así.

1 comentario:

  1. Triste? No tanto. Vi "Zombieland" y me acorde como en 7 ocasiones de ti. Y es exraño, pero puedes salir a la calle un dia en hora pico, y sentarte en cualquier banqueta y te apuesto a mis hijitos crudos a que encantraras muchas similitudes entre las personas que abarcan toda la banqueta con los zombies de tus mas horribles sueños. para pensar.

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